Intemperie fue la temática de la segunda edición, en alusión al aire libre, a los grandes espacios desiertos como los de la Patagonia o los de la Antártida, a la fragilidad de la vida ante una Naturaleza cada vez más amenazante, como consecuencia del cambio climático, pero también metáfora de un mundo regido por la transitoriedad, la incertidumbre, y en el cual fortalezas que parecían eternas, indestructibles, se derrumban en un instante como castillos de naipes.
En definitiva, la intemperie propia del ser humano, nuestra intemperie.